Clima

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Contenido

Introducción

Este clima nos está matando. En realidad no es el pobre clima, es el tiempo porque en términos científicos el tiempo es el estado momentáneo de la atmósfera y esta semana la atmósfera tuvo muchos estados fatales. Así estamos nosotros...

En Rosario

Ultimos datos

Despejado 12.8°C (55°F)

Despejado Humedad: 72% Presión: 1,018.0 hPa Vientos: S a 19 km/h

Datos registrados a las 14:00 hs.


Pronóstico extendido

  • Sábado 10

Parc. Nublado

Máx: 12°C (Hi 54°F)
Mín: 4°C (Lo 39°F)
	
  • Domingo 11

Despejado

Máx: 15°C (Hi 59°F)
Mín: 2°C (Lo 36°F)
	
  • Lunes 12

Despejado

Máx: 16°C (Hi 61°F)
Mín: 3°C (Lo 37°F)
  • Martes 13

Parc. Nublado

Máx: 17°C (Hi 63°F)
Mín: 5°C (Lo 41°F)
  • Miércoles 14

Parc. Nublado

Máx: 15°C (Hi 59°F)
Mín: 7°C (Lo 45°F)
  • Jueves 15

Parc. Nublado

Máx: 15°C (Hi 59°F)
Mín: 6°C (Lo 43°F)
	
  • Viernes 16

Parc. Nublado

Máx: 16°C (Hi 61°F)
Mín: 4°C (Lo 39°F)

El Sol

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  • Ocaso: 17:58 hs.
  • Duración: 2m. 51s.
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La Luna

Creciente % lleno: 94.29% Próx. L. Nueva: 27/5 Próx. L. Llena: 11/6

Noticias

El cielo puede ayudar

Sábado 22 de Octubre de 2005

Según los expertos, las precipitaciones primaverales están atrasadas y falta reserva de humedad en el sudoeste bonaerense, una de las principales regiones trigueras.

  • Nota publicada en Diario La Nación

Todas las fichas parecen estar puestas no sólo para que llueva en estos días, sino para que también se concreten las precipitaciones anunciadas para mediados y fines del verano y que acompañen, finalmente, el buen desarrollo de los cultivos de la cosecha gruesa. Eso, al menos en la zona núcleo, la región agrícola más importante del país porque para el Norte, en cambio, el agua llegaría tarde para revertir la intensa sequía que hace rato viene castigando.

En lo inmediato se espera para este fin de semana lluvias que beneficien los trigales del sudoeste bonaerense, en plena evolución, pero con pobre perfil de humedad en sus suelos para su correcto desarrollo.

"Los cultivos de la cosecha gruesa (maíz, soja y girasol) se desarrollarán bien en la zona núcleo, que, según los pronósticos, recibirá lluvias beneficiosas a partir de la mitad del verano. En cambio habrá mermas en el Norte, fundamentalmente en el oeste del Chaco, por la intensa sequía. El trigo ya sufrió la falta de lluvias, lo que se vio reflejado en la reducción del área sembrada", dijo a LA NACION Eduardo Sierra, especialista en Agroclimatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y de la Fundación Climagro.

Sierra explicó que "es probable que durante este mes, a medida que la temperatura de los mares comience a aumentar por la radiación solar, el régimen de lluvias tienda a normalizarse, reponiendo las reservas de humedad de los suelos, pero es posible que lleguen tarde para el noroeste argentino (NOA) y el oeste del Chaco".

Para el corto plazo, Stella M. Carballo, del Instituto de Clima y Agua, del del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA-Castelar) dijo que las lluvias anunciadas para este fin de semana serían "fundamentales" para Chaco y Formosa y vendrían bien "aunque sea como una lavadita superficial para la zona agrícola bonaerense".

Según la especialista, en esta última región la cosecha gruesa aún tiene tiempo como para recibir agua. "En la zona núcleo el perfil del suelo tiene humedad y sólo faltaría recibir agua la capa superficial, que por el intenso calor se fue secando y de esta manera se reactivaría la siembra, que precisamente está demorada por el clima", agregó la licenciada Carballo.

En ese sentido, el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó que hasta el momento se ha sembrado el 39,1 por ciento de las 2,23 millones de hectáreas proyectadas para el maíz; el 26% de las 2,24 de girasol y el 0,4 % de las 15,6 millones de hectáreas para la soja.

Adriana Basualdo, especialista de la Consultora de Climatología Aplicado (CAA), dijo que la evolución del trigo tiene panoramas diferentes. "En el sudeste bonaerense la situación es normal y se esperan lluvias para el período crítico del cultivo que es a partir de la floración. En cambio en el sudoeste la situación se complica. El panorama de humedad es muy ajustado, porque la región viene con reservas pobres y no tienen un buen perfil de humedad, incluso hubo algunos productores que por ese motivo decidieron no sembrar", explicó.

Precisamente, el clima influyó decididamente en la caída de la superficie sembrada en el orden nacional con este grano fino. Según la misma Bolsa de Cereales, el área alcanzó 5,1 millones de hectáreas, cifra que es un 16,4 por ciento inferior a la del ciclo precedente.

La licenciada Basualdo agregó que el panorama climático para los granos gruesos es normal para la zona núcleo. "Los cultivos no corren riesgos. A pesar de que no está sobrando humedad, por ahora existe un perfil adecuado, que se mantendría con lluvias normales", acotó.

En tanto, el meteorólogo Carlos Eschoyez, director de Contenidos de la consultora Infoclima, dijo que "se espera una primavera con bajas temperaturas en su primera mitad y con pocas lluvias, o más bien demoradas. Es posible que se atrase la siembra del grano grueso", comentó.

"En consecuencia -según Eschoyez- habrá que elegir muy bien el ciclo que necesitará la respectiva siembra para que no tenga, en lo posible, etapas de stress en su desarrollo".

Según este especialista, en general no deben esperarse muchas lluvias este verano. "Sí seguirán normales en el Este de Santa Fe, Este de Chaco, Entre Ríos, Nordeste y centro de Buenos Aires, Sudeste de Córdoba y Nordeste de La Pampa, con milimetrajes apenas superiores a los medios normales."

  • Pronósticos

Respecto de los pronósticos, la licenciada Liliana Núñez, del departamento de Agrometeorología del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), informó que para el centro y oeste de Formosa y de Chaco, este de Salta, Santiago del Estero y norte de Córdoba se prevén precipitaciones levemente inferiores a las normales y temperaturas algo superiores a ellas. "La previsión no da indicios de que la sequía pueda revertirse en los próximos meses en una forma generalizada". Agregó que en el sudeste de Santa Fe, Entre Ríos y el centro y este de Buenos Aires se aguardan lluvias normales. "Se espera que continúen mejorando las condiciones hídricas de las regiones que actualmente están con déficit", explicó la climatóloga.

Para el sudoeste de Santa Fe, oeste de Buenos Aires, sur de Córdoba y La Pampa se pronostican precipitaciones y temperaturas normales, "con lo cual irían mejorando las condiciones hídricas de esta zona", concluyó Núñez.

  • Contrastes y peligros

Al analizar la evolución del clima en los próximos meses, Eduardo Sierra explicó que "a comienzos de febrero las lluvias comenzarán a regularizarse y cabe esperar un cambio en el ambiente, pasando a predominar condiciones de alta humedad en la mayor parte del área agrícola nacional".

No obstante, se mantendrá cierto contraste entre el Oeste, que permanecerá algo seco, y el Este, que experimentará fuertes excesos.

Sierra explicó que este fenómeno se produce porque la costa atlántica irá calentándose a medida que la corriente cálida del Brasil descienda hacia el Sur, provocando precipitaciones, mientras que la costa pacífica permanecerá fría debido a que la corriente de Humboldt continúa por encima de su caudal medio, provocando un efecto depresor sobre las lluvias.

Según el climatólogo, este contraste se observa claramente en la región pampeana, en donde, la porción oriental recibe el flujo de humedad de los grandes ríos, en tanto que los sectores occidental y central, que están alejados de dicha influencia, sufren la sequía.

"Hacia el final del verano -agregó Sierra- se producirán tormentas localizadas de gran intensidad, repitiéndose los riesgos de granizo y vientos observados en el inicio de la primavera. Durante este lapso se incrementará el peligro de enfermedades fúngicas en la mayoría de las zonas y, con especial intensidad, en el este del país".

Explicó que ya en la primera parte del otoño se intensificarán las tormentas iniciadas a fin del verano, dando malas condiciones sanitarias y complicando las labores de cosecha. "Será el momento en que la amenaza de la roya asiática de la soja alcance su mayor intensidad", concluyó Sierra.

Por Roberto Seifert De la Redacción de LA NACION

Variables climáticas que acotan las lluvias

Una diagonal árida surca del Noroeste al Sudeste Durante la segunda mitad del otoño, la mayor parte del invierno y las primeras semanas de la primavera las precipitaciones tendieron a concentrarse fuertemente sobre dos focos principales: el primero ubicado sobre la cordillera austral y el segundo, sobre la provincia de Misiones. "Esta evolución generó la existencia de una diagonal árida que atraviesa el país de Noroeste a Sudeste", explicó el climatólogo Eduardo Sierra, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y de la Fundación Climagro. Sierra agregó que ese escenario fue generado por el hecho de que la temperatura de los mares que rodean el Cono Sur se encuentran por debajo de sus valores normales, provocando un efecto depresor sobre las precipitaciones. Según su análisis, el enfriamiento de las aguas costeras impide que la humedad aportada por los vientos del Nordeste, que vienen soplando con una frecuencia superior a lo normal, produzca precipitaciones. "Se da la paradoja de abundante tiempo cálido, húmedo y nublado, pero con muy pocas lluvias", acotó.

  • Desplazamiento

Por su parte, el director de contenidos de la consultora Infoclima, Carlos Eschoyez, señaló que en los últimos años se ha notado un desplazamiento hacia el Norte de los sistemas generadores de precipitaciones. El investigador citó al anticiclón del Atlántico y las masas de aire frío que ya no tienen una definida penetración en el continente desde el Sudoeste, sino que se trasladan más zonalmente, de Oeste a Este, generando sistemas en capas medias y altas de la atmósfera, que no provocan precipitaciones, sino sólo en la zona del Litoral y sur del Brasil. "Por otro lado no existen eventos que prometan mayor cantidad de lluvias en nuestra zona, como podría haber sido el desarrollo de la corriente El Niño en el Pacífico tropical", concluyó Eschoyez.

  • Ciclos

Entre 1875 a 1900: fase húmeda con inundaciones en la provincia de Buenos Aires.

De 1901 a 1975: transición; las lluvias fueron disminuyendo gradualmente.

De 1926 a 1950: fase seca; incluyó fuertes sequías con voladuras de campos desde fines de la década del 20 hasta entrada la del 40.

De 1951 a 1975: transición con lluvias en aumento, mejorando paulatinamente las condiciones para la agricultura.

En 1976: fase húmeda. La frontera de la agricultura se corrió hacia el Oeste y volvieron las inundaciones en las zonas bajas.

De 2001 a 2025: se desarrollaría una fase de transición, con disminución de lluvias.

De 2026 a 2050: fase seca, similar a la registrada entre 1926 y 1950.

Fuente: La Nación

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