¿De por qué migrar al software libre y Linux?
De Gleducar, http://www.gleducar.org.ar
Este artÃculo me fue cedido para su publicación por: Jerson Bejarano jerson@nicaraguita.org "Pueden usarlo como mejor convenga al Software Libre" - Jerson
Una pequeña anécdota.
Jerson Bejarano
jerson@nicaraguita.org
Existen divergencias en cuanto al nombre correcto con que hay que llamar al sistema operativo que en esta oportunidad tratamos. GNU/Linux para unos, o simplemente Linux, para otros. Yo estoy convencido de que el nombre adecuado del sistema, debe ser GNU/Linux.
Linux es, por decirlo de alguna manera, el nombre genérico del sistema operativo. Sin embargo, se trata del kernel, el centro, el núcleo, la base en la que se asientan los programas, las utilidades y las librerÃas, sin las cuales, Linux no nos serÃa útil. Quienes proveyeron todo ese conjunto de utilidades y librerÃas con los que se armó el sistema operativo en sÃ, fue el proyecto GNU. Es por esa razón, y con mucha lógica, que el proyecto GNU pide a los usuarios, referirse al sistema como GNU/Linux.
Como analogÃa, diremos que la rueda, es el proyecto GNU, y su eje, es Linux.
En este texto, me referiré indistintamente al sistema operativo GNU/Linux, como simplemente Linux.
Desde hace un poco más de tres años, que uso distribuciones Linux. Y fue una necesidad lo que me hizo migrar a Linux. Yo soy un usuario de Windows desde la versión 3.1. En el trabajo, siempre utilicé Windows, y lo traveseaba todo el tiempo, aprendà algo. A pesar de eso, y cuando yo no sabÃa de la existencia de otro navegador, distinto de Internet Explorer y Netscape, mi primer computadora, una Pentium II, con apenas espacio, vivÃa dándome problemas. Se me cambiaba la página de inicio cada dos dÃas, la tenÃa repleta de spywares que eliminaba a medias con cualquier anti-espÃas, que pronto me pedÃa comprar la versión full para eliminar los espÃas más dañinos. Un dÃa de tantos, entré a un foro Windows, y planteé mi problema. Uno de los foristas me dijo “¿Por qué no usas un navegador de verdad, como Mozilla?â€?
Yo me quedé con la duda, y me fui a buscar el famoso Mozilla, que para ser franco, con el nombre, y el Godzilla como logo, me pareció poco serio. Además, al instalarlo, me di cuenta que era una “copiaâ€? de Netscape, al que habÃa dejado de usar, porque lo sentÃa pesado.
Para esos dÃas, yo no sabÃa que Netscape era promotor de la Fundación Mozilla. Asà que, tras usarlo un par de horas, lo desinstalé; y me resigné a seguir corriendo el antivirus una vez a la semana, y a buscar espÃas, casi a diario. Nunca bajaba de 6 o 7 spywares de alto riesgo.
Pasaron las semanas, hasta que un dÃa la computadora se infectó con el virus “mydoomâ€? que infectó a miles de computadoras en todo el mundo. Corrà al taller de computadoras, que también era un Cibercafé, y ahà tenÃan el mismo problema. Les dejé la computadora para que me instalaran un genuino Windows XP Pro, por el que pagué, billete sobre billete, a pesar de que me costó más que la computadora misma. Una vez, con el equipo funcionando nuevamente, me dije: “voy a volver a probar el Mozilla ese, talvez y dándole más tiempo, me acostumbroâ€?.
Busqué Mozilla, y me encontré con que ya tenÃan un nuevo explorador, al que llamaron Firefox. Para entonces habÃa un contador de descargas, y llevaban unas 90 mil. Hoy son casi 200 millones de descargas ¡cuántos nuevos usuarios!
Cuando descubrà la navegación con pestañas, me emocioné, pues mi escritorio no se llenarÃa de tantas ventanas, abriendo una nueva, cada vez que presionaba un enlace, como lo hacÃa el Internet Explorer. Me di cuenta también, que podÃa cambiar la apariencia, con muchas más alternativas de las que alguna vez ofreció Netscape.
Una de tantas noches corrà el anti-espÃas, y mi sorpresa fue que, apenas tenÃa algunos de menor riesgo. Otra semana, lo mismo, habÃan dÃas que no hallaba absolutamente nada, y pensé que era por la nueva reinstalación del sistema operativo Windows XP Pro genuino… o por Firefox. Asà que hice una prueba: Usé exclusivamente Internet Explorer por un dÃa, visité las mismas páginas, incluyendo las de alto riesgo. El resultado: espÃas por doquier. Al correr el anti-espÃas, hallé más de diez. Con Firefox, sin embargo, no encontré ninguno. Desde entonces no he dejado de usar Firefox.
Cuando la computadora se descompuso otra vez, ya no habÃa remedio, el disco estaba dañado. Tuve que comprar otra. Y le pregunté al técnico, un muchacho vietnamita, que si me recomendaba usar Linux, pues yo habÃa oÃdo decir, que era mejor, y, además, gratis. El me dijo que sÃ. Incluso, se ofreció instalármelo por solamente 10 dólares. “Hasta la Vista, Windowsâ€? dije, parafraseando aquella muy famosa frase de una conocida pelÃcula.
Asà que por 10 dólares, tenÃa un sistema operativo, como el Windows, ya saben, con ventanas, con el Mouse moviéndose de un lado a otro, y haciendo lo que uno indicaba, pero, esta vez, a mi computadora, no le afectarÃan virus. En esos dÃas, pensé que el asunto de los programas, los resolverÃa como lo habÃa hecho con Windows: yendo a las Web de software gratis, o de pruebas, descargarlos, instalarlos, usarlos, y ya.
Yo no sabÃa, entonces, que la copia CD que me dio el muchacho, ya venÃa con casi TODO, es decir, muchos drivers, todo para la oficina, para ver pelÃculas, para andar en Internet y para chatear, que era lo que en definitiva, me interesaba.
Se trataba de la versión Mandrake 10.0 official, con el escritorio KDE de hace tres años, que a mÃ, en lo personal, me gustó. Sin embargo, cuando quise escuchar mis mp3 y no pude, y cuando quise usar mi cámara web y no pude, y cuando quise imprimir un currÃculo y tampoco pude, dije: “Linux es una plastaâ€?
No podÃa hacer nada, a pesar de que me gustaban los iconos, me gustaba el sonido del sistema y otras cosillas del escritorio KDE.
“Mandrake, no es para mÃâ€? me quejé con el técnico vietnamita. Y me dijo que me instalarÃa nuevamente Windows, por el precio acostumbrado, y Mandrake 10.0, gratis. Me agradó la idea de que podÃa tener ambos sistemas operativos en la misma computadora, y acepté.
Pero entraba muy poco a Mandrake Linux. Windows seguÃa siendo mi sistema primario. Un dÃa fui a la Web de Mandrake, y me enteré que se habÃa fusionado con otra “distroâ€? llamada Conectiva, y cambió su nombre por Mandriva, a la misma vez que sacaron una nueva versión, la 10.1 que descargué gratuitamente. Tras varias frustraciones, dolores de cabeza, malas palabras y demás, pude instalar Mandrake y, ufff, ¡qué alivio! No perdà mi Windows, ni mis datos, y lo mejor, ya podÃa escuchar mis mp3. Fue para esos dÃas que descubrà Amarok.
Asà que ya habÃa actualizado a una nueva versión de Mandrake, sin pagar un peso. Esa vez que instalé por mi cuenta Mandrake, yo tenÃa a mano el CD de mi tarjeta madre, y el de la tarjeta de video. Pues yo sabÃa que en Windows habÃa que instalar los drivers, después de instalar el sistema operativo. Pero cuando terminé de instalar Mandrake 10.1, no miré ningún pedido de CD, y curioseando me enteré que ya estaba conectado a internet, con sonido y, además, con el Openoffice, el Firefox, el Kopete para chatear, y un montón de programas, que pensé, el chinito de la tienda, habÃa instalado uno a uno.
¡Esto sà que ahorra tiempo, ya puedo usar la computadora y hacer una carta a lo inmediato!
Yo en Windows, ya habÃa usado Openoffice, y estaba familiarizado con él. Desde que Firefox me atrapó, pensé que cualquier software de código abierto, iba a ser mejor que los propietarios.
Me dediqué a buscar solamente software gratis y de código abierto, y los fui conociendo. Me agradaba el hecho de saber que el software que estaba usando, habÃa sido mejorado por muchas manos, hasta llegar a mi computadora. Aún asÃ, me quedé con Windows como sistema primario, y con Mandrake 10.1 como sistema de travesear.
Pero en ese Ãnterin, me di cuenta que mientras traveseaba, estaba chateando, y descargando música y hasta quemando CD, con iconos más bonitos, con un acabado nÃtido, en un escritorio distinto del XP Professional que yo suponÃa era el mejor del mundo. Me di cuenta pues, que poco a poco iba haciendo las cosas que hacÃa en Windows, en otro sistema operativo y con un entorno diferente. Para mà fue difÃcil. No tuve un tutor. Me enseñaron los foros, y Google.
Cuando salió Mandriva Linux 2006 (en octubre 2005) decidà comprarlo. Con mi nuevo Mandriva, estaba fascinado, traÃa KDE 3.1 y el último kernel Linux, asà que me detectó casi todo.
A pesar de eso, me dije, ya que probé Mandriva, ¿por qué no probar otras distros? Y me encontré con Linspire, que era de pago, y que cuando la instalé, me dejó todo listo para usar, pues Linspire, preinstalaba los codecs para ver DVD, escuchar mp3, y reproducir muchos formatos de videos, además de Java, y Flash para Firefox. No habÃa que hacerlo manualmente como con Mandrake 10.1. Y dejé de lado Mandriva por algunos meses. TenÃa Linspire junto a Windows.
Mi primera impresión al ver el escritorio KDE, fue que todo estaba bien organizado por categorÃas y funciones; y si usaba el sentido común, me encontraba con que en la sección Oficina, hallaba algo para hacer una carta, en Sonido y Video, encontrarÃa programas para multimedia, y asà progresivamente. Desde el viejo KDE que traÃa Mandrake, lo encontré superior en estética y facilidad de uso, al de Windows XP Pro genuino, que todo lo tiene en la categorÃa de Programas y organizados no por su función, si no, por orden alfabético.
Asà pasaron más de 3 meses, hasta que instalé SUSE 10, que me gustó aún más que las distros anteriores juntas. Eso fue debido a que logré aceleración 3D en la tarjeta nvidia que tenÃa. Traveseé tanto mi SUSE 10.0 que hasta traduje del inglés, varios tutoriales, y los coloqué en los foros.
Después de SUSE 10.0 instalé la versión 10.1, y lo usé sin problemas por varios meses, como sistema primario. Ahà hacÃa todo. Ya Windows XP Pro genuino, lo abrÃa muy poco. Cuando tenÃa SUSE 10.1, y miré cuánto podÃa cambiar en mi escritorio KDE 3.3, y observaba con detenimiento la nitidez del entorno gráfico, me dije “Windows es para CavernÃcolasâ€? (Con el perdon de los guinduxeros)
Fue esa la época en que me topé con un pequeño artÃculo acerca de los 10 mitos sobre Linux. HabÃa uno que decÃa: Linux es feo. Y al igual que el autor de dicho artÃculo, me pareció de los más injustos.
Con SUSE me enfrenté a varios problemas. A la hora de actualizar, el sistema encontraba incompatibilidades entre programas que me obligaban a desinstalar manualmente muchas cosas.
Hay, en Linux, dos distros “madres� Debian y Red Hat, cada una con un manejador de paquetes diferente. Los rpm para Red Hat y los deb para Debian.
La diferencia básica entre una distribución Linux y otra, es quizás, la manera en que se administra el sistema. Pues la gran mayorÃa ofrecen casi los mismos programas para el usuario común. Esto es: Ofimática, Internet, Multimedia y Gráficos. Otro aspecto importante que marca diferencia, es la base de usuarios que tiene una distro y otra. Y leyendo, me di cuenta que Ubuntu estaba en primer lugar en el ranking de distros de la Distrowatch. Y me dije: “¿Por qué no probar Ubuntu?â€?
En mi computadora, y después de haberme adiestrado un poco en instalaciones Linux, solÃa tener tres sistemas operativos en el disco duro: Windows XP Pro genuino (seguÃa en transición), SUSE 10.1 y cualquier otra distro. La de pruebas.
Al probar Ubuntu, era la versión 5.10, y con ella logré lo que no podÃa con SUSE: ver prácticamente cualquier tipo de vÃdeo, no importaba el formato.
¿Pero por qué, si SUSE era una excelente distro?
Porque la comunidad de Ubuntu es amplia, amplÃsima; y su cantidad de software en los repositorios, es proporcionalmente directa a la misma comunidad.
Por ejemplo, con todos los repositorios activados de Ubuntu, hay acceso directo a más de 20 mil software gratis. Varios cientos de ellos, muy populares en los usuarios de distros Linux. Luego probé la versión beta de Ubuntu Dapper. Desde antes que fuera estable, y hasta el dÃa de hoy, quedé prendado del escritorio Gnome y de Ubuntu.
No habÃa ni un conflicto en paquetes, la primera actualización, después de instalar, se hacÃa sin ningún problema. Limpia. Vi una enorme diferencia con SUSE, que me obligaba a hacer manualmente cosas que en Ubuntu, se hacÃan sin demora y automáticamente.
Además, el escritorio Gnome, traÃa lo justo para trabajar ya, y eficientemente. Si querÃa más, tan solo me iba a Agregar/Quitar Aplicaciones, y me servÃa a mi gusto, de entre cientos de programas muy bien categorizados. Gnome, andaba más rápido que KDE, y todo me pareció más sencillo que antes.
He instalado Linux en varias decenas computadoras. Algunas de esas computadoras, estaban muy viejas, con Windows 95 y 98 en ellas. A esas, les instalé DSL o Ubuntu Server y luego un escritorio muy liviano, XCFE o icew; todavÃa andan muy bien. Con DSL, muchÃsimo más rápido que computadoras costosas y de última generación. A equipos que cumplen los requerimientos técnicos, les he instalado Ubuntu, SUSE o Mandriva, con Compiz corriendo en ellas. Muchos no pueden creer que tengan en sus modestas computadoras, sistemas libres de virus, estables, con efectos visuales muy atractivos y funcionales, que superan a los de Windows Vista; y son tan buenos, como los de las Mac OS X .
Cuando empecé a contarles esta anécdota, habrán notado que estuve haciendo hincapié en mi copia genuina de Windows XP Pro. En el software libre, TODO es genuino. Aunque no siempre gratis. Pero lo importante de todo este cambio que me tocó vivir, en torno a mis actividades informáticas para el trabajo, el estudio o el entretenimiento, es que he estado interactuando con software libre y Linux, de una manera segura, y legal. Aparte de en los últimos años, se han publicado más y más libros que tocan el tema del escritorio Linux, y eso es de por sÃ, un enorme avance.
Muchos de ustedes, quizás, no necesitarán pasarse horas configurando un hardware determinado, o buscando soluciones en Internet, aunque, creánme, los foros, muchas veces, resuelven más que cualquier taller de computadoras. Yo los invito a googlear y buscar en Foros, con toda seguridad, alguien ha tenido el mismo problema que nosotros, y nos dirá cómo resolverlo.
DecÃamos pues, que, a pesar de que los foros son una herramienta muy útil, lo son también, en estos tiempos, los maestros, los libros, las guÃas y los manuales que proveen algunas editoriales, y las tiendas que venden computadoras con sistema Linux pre-instalado. Ya se, no hay muchas, pero la próxima vez que compren una computadora, pidan también una distro linux en ella, o no la compran. Veremos quién cede primero.
Esta abundancia de documentación, decÃa, escrita, o en video, hoy en dÃa hacen la iniciación en sistemas Linux, mucho más rápida y fácil que en el pasado.
No quiero que se piense, que la experiencia que me tocó vivir en mi caso, cuando todavÃa se estaban solidificando las bases para que el usuario de escritorio utilizara Linux, van a repetirse en cada uno de los lectores de este texto.
Recordemos siempre esto: Estamos interactuando con Software libre. Con el tiempo vamos a darnos cuenta de la importancia que tiene el usar y compartir el software libre, y si poseemos las habilidades técnicas, mejorarlo. El software libre tiene mucho mas alcance del que imaginamos. Por eso, es que esa inmensa mariposa colorida, con sede allá en el estado de Washington, empieza a sacudirse, al oÃr los pasos del pingüino.
Si cada uno de nosotros hace uso de alguna de las cuatro libertades del Software libre, con eso, estamos dando nuestro modesto aporte para que la tecnologÃa, sea cada vez más accesible a las grandes masas. Y no tecnologÃa chatarra, sino una tecnologÃa transparente, robusta y que se mantiene en constante desarrollo. Entre todos, podemos ayudar a que nuestras amistades, migren poco a poco al software libre, en especial, a sistemas Linux. Podemos escribir artÃculos, comentar, dar opiniones sobre la importancia del uso del software libre, en las escuelas, por ejemplo.
Quizás antes, gobiernos y alcaldÃas, podÃan poner excusas para la no implementación de Software libre en sus oficinas, sin embargo, el que lo hagan hoy en dÃa, es una completa irresponsabilidad, y falta de apertura hacia nuevas y más económicas maneras de hacer las cosas.
Preguntémonos: ¿Es justo que mi gobierno o mi alcaldÃa, pague por licencias de Microsoft Office, cuando, gratuitamente, podrÃan instalar Openoffice, que realiza las mismas tareas y es compatible con muchos más tipos de formatos, incluyendo los de Microsoft?
Se trata de nuestro dinero. El mÃo, el tuyo, el de todos.
Algunos, argumentan de manera simplista, que la capacitación y el reentrenamiento, no es más que un cobro disfrazado de licencias. Eso es Falso. Un débil ataque a lo que, en definitiva, ellos mismos han venido haciendo. ¿Cuántas escuelas para aprender usar Microsoft Word hay en tu ciudad? Varias decenas, ¿verdad? Pues aquellos que atacan a la implementación de software libre, y ponen como pretexto el “costoso� reentrenamiento, pretenden que las cosas sigan como están, por los siglos de los siglos. Cobrando por licencias, por capacitación y por “soporte�. Negocio redondo.
La capacitación en el Software libre, es transferencia de conocimientos, algo que queda y con lo que se puede hacer mucho más, de lo que originalmente se pensó. Se trata de tener el Software disponible, gratis, y de saber usarlo, modificarlo, mejorarlo.
Millones de computadoras se venden cada año, en su gran mayorÃa, con Windows y Microsoft Office preinstalado. Esa muy famosa herramienta de oficina, se bloquea a las pocas semanas de haber sido activada, a menos que se compre una licencia completa. Decenas de miles de familias, con una computadora en su casa, no son capaces de redactar una hoja de vida o escribir un poema, porque desconocen que existen alternativas gratis, y que le darán los mismos resultados que una costosa suite ofimática, como la que, con todo seguridad, aún le sigue pidiendo su número de tarjeta de crédito.
Otras serÃan las historias si algunas de estas familias supieran de la existencia de Openoffice, o de Abiword. Herramientas gratuitas con las que lo mismo se escribe una carta, que una novela.
Son muy contadas las escuelas que tienen laboratorios de computación en sus recintos, y son mÃnimas las posibilidades de encontrar software libre en ellas. Las empresas distribuidoras de computadoras se han encargado de ofrecer a los maestros de computación, y a los técnicos, incluso a ingenieros, bonitos entornos visuales, que no conducen a nada. Las computadoras están repletas de spywares, de virus y antivirus que continúan pidiendo el registro de rigor, “para hacer su trabajoâ€? Pocas de estas computadoras tienen Microsoft Office instalado. Es fácil imaginar a un maestro o maestra: “A ver niños, acérquense a la computadora con la que se puede escribir documentos o hacer presentaciones…â€? Es en verdad penoso. Una burla.
Si tan solo hubiera Abiword en cada una de esas computadoras, hablo de las escuelas públicas, que nos pertenecen a todos, si hubiera Abiword, en este instante, en cada una de esas computadoras que tienen Microsoft Office, estarÃamos ahorrando varias decenas de miles de dólares que servirÃan para ampliar los laboratorios a otras escuelas, menos afortunadas.
Son millones de niños a los que se les da una crayola y una tabla para que, si se sienten atraÃdos, pinten. Algunos de estos niños quedarán atados a la pintura por el resto de su vida, y algunos de ellos, serán destacados pintores que quizás realicen obras que los inmortalizarán.
Con la informática sucede algo similar. Si ampliamos las oportunidades de que los niños tengan acceso a las computadoras, y si para ello, es necesario utilizar software libre gratis o muy barato; es un deber moral impulsar el uso de dicho software.
Nadie puede ver el futuro, pero sà vislumbrar siquiera algo. Si el niño interactúa con software desde temprana edad, si este software está a su alcance sin necesidad de pagar altas sumas por él, y si, además, cuando esté en la secundaria, se interesa por saber cómo está diseñado ese software, (lo mismo que cuando quisimos nosotros ver, qué habÃa dentro de una televisión) si ese niño, decÃamos, tiene los permisos para abrir ese software, destaparlo, travesearlo, experimentar con él; con toda seguridad va encontrar la manera de mejorarlo. Y quién sabe, un buen dÃa, a lo mejor en nuestro paÃs, o en nuestra ciudad, salga uno que, se llevará los reconocimientos mundiales, por habernos entregado algo libre, y útil, para las generaciones venideras.
Por el mero hecho de que Linux nos da libertad, lo convierte en un sistema operativo superior a los demás. Cuando platico con mis amigos, familiares, o simplemente conocidos, sobre qué es Linux. Yo les digo, sin vacilación: “Linux es un sistema operativo acompañado de lo mejor del software libre. Me permite hacer con la computadora, lo que antes no podÃa. Sin correr riesgos de virus, ni pagar por programas adicionales.â€?
Muchos, por supuesto, no quedan totalmente convencidos.
“Si es tan bueno�, preguntan a su vez, “¿por qué, entonces, la gente no lo tiene en sus casas, o las oficinas, al igual que sucede con Windows?�
Y la respuesta, es tan sencilla, como la pregunta misma: Por pura desinformación.
Promovamos el Software libre, difundámoslo. En las tiendas que visitemos, pidamos por computadoras con Openoffice preinstalado, o por qué no, con una distro Linux preinstalada.
Hace pocas semanas, cuando lanzaron Windows Vista, fui a una tienda, un almacén enorme en una ciudad canadiense, me dirigà directamente a la sección de computadoras, en donde la gente observaba maravillada el nuevo “inventoâ€?, pero a su vez, se iban de espaldas con los precios. Yo tomé una computadora que no tenÃa Windows Vista preinstalado, pues no cumplÃa con los requerimientos técnicos mÃnimos para hacer aquello que en definitiva es lo realmente novedoso del nuevo Windows: el efecto Aero. Metà un CD de Mandriva One en la computadora, la más barata de la fila, activé el efecto 3D con Compiz y empecé a jugar con ella.
El primero en acercarse fue uno de los vendedores. No lo podÃa creer, y lo creÃa menos cuando le dije que si yo querÃa podÃa hacer una carta, y mandarla por email a su cuenta de correo en ese instante. El no sabÃa de Openoffice, mucho menos de Linux.
Cuando terminé de contestar algunas de las preguntas que otros clientes me hicieron sobre lo que acababan de ver, el vendedor me pidió prestado el CD para hacerle una copia. “¿Seguro que no es ilegal copiarlo?â€? me dijo. “Claro noâ€?, respondÃ.
Hizo 11 copias, y le orienté dónde descargar Openoffice para Windows.
Algo similar hice en otra tienda, solamente que esta vez, tomé una laptop, y fui a Youtube, busqué Ubuntu y puse el vÃdeo más visitado. Se trataba de una muy buena grabación de un sistema Ubuntu Linux con los efectos visuales que Beryl le proveÃa. Lo puse varias veces, la gente se acercaba y comentaban, “¡qué increÃble Windows Vista!â€?
Yo les decÃa que no, que era Linux.
Cuando vino la vendedora, me hice el que no sabÃa nada de Linux, y le dije: “Quiero que mi computadora tenga esos efectos. ¿Ustedes instalan Linux?â€? Ella miró el vÃdeo, y tras breve meditación dijo: “Eso a todas luces es un montaje. “Sólo una computadora muy cara puede lograr algo semejante, y nadie pagarÃa por ella.â€?
Me saqué un CD de Ubuntu 6.06, de los que mandan gratuitamente a cualquier parte del mundo, y le dije: “Con esto se puede hacer. Yo lo hice en una Pentium III, si tiene dudas, ahà está mi correo electrónico�
Ayudemos a migrar al Software Libre.